¡Enhorabuena! Ya tenéis fecha y lugar, pero falta algo imprescindible: las alianzas. Esos pequeños aros que llevaréis puestos todos los días del resto de vuestras vidas.
Sabemos que al empezar a buscar surgen mil dudas. ¿Oro blanco o platino? ¿Me cansaré de un diseño moderno? ¿Qué ancho es el ideal? Tranquilos, es totalmente normal perderse entre tantas opciones. Por eso hemos creado esta guía.
Queremos ayudaros a entender las diferencias reales entre los tipos de alianzas que existen, más allá de la estética. Así podréis tomar la mejor decisión con total seguridad y encontrar esa joya que os acompañará siempre.

1. Tipos de alianzas según el Metal
El material es la decisión más crítica porque define no solo el color, sino la durabilidad y el mantenimiento que exigirá la joya con el paso de los años. Aunque existen metales alternativos, en joyería de calidad nos centramos en los cuatro grandes protagonistas.
Alianzas de Oro Amarillo
Es el clásico atemporal. Durante décadas ha sido el rey indiscutible de las bodas y sigue siendo la apuesta segura para parejas tradicionales. Su gran ventaja técnica es el bajo mantenimiento: conserva su color y brillo natural muy bien, requiriendo apenas cuidados básicos a lo largo de su vida útil.
Alianzas de Oro Blanco
Hoy en día es la opción favorita de muchos novios por su versatilidad. Su brillo plateado es elegante, moderno y muy fácil de combinar con cualquier estilo diario.
Si os gusta este acabado, nuestras alianzas de oro blanco con diamantes son espectaculares. Eso sí, debéis saber que para mantener ese blanco radiante «de espejo», necesitan un pequeño baño de rodio periódico, ya que el oro blanco natural tiene un ligero tono cálido.
Alianzas de Oro Rosa
El oro rosa ha vuelto con fuerza para quedarse. Tiene un aire vintage y romántico que lo diferencia del resto. Es una aleación muy agradecida porque favorece especialmente a las pieles claras, aportando calidez. Si queréis huir de lo convencional sin perder la elegancia de un metal noble, dadle una oportunidad.
Alianzas de Platino
Es el «hermano mayor» de los metales. A simple vista se parece al oro blanco, pero es más puro, más denso y notablemente más pesado. Es la opción más exclusiva del mercado por su extrema resistencia. Además, es totalmente hipoalergénico, lo que lo convierte en la elección obligatoria si tenéis la piel sensible o alergias a ciertos metales.

2. La importancia de la Forma y el Perfil
Más allá del material, la forma del anillo (lo que llamamos perfil) define el estilo pero, sobre todo, la comodidad. No todos los anillos se sienten igual en el dedo y es vital probarlos.
Existen principalmente tres diseños que debéis conocer:
- Media Caña (El Clásico): Es el diseño por excelencia, redondeado por fuera y plano por dentro. Es la forma que a todos nos viene a la cabeza al pensar en una alianza. Una apuesta segura que nunca pasa de moda.
- Planas (El Moderno): Son la antítesis de las anteriores, con una superficie recta y cantos cuadrados. Transmiten un aire mucho más arquitectónico y contemporáneo, ideales para quienes buscan romper con lo clásico.
- Almendradas (El Confort): Aquí la prioridad es la ergonomía. Son redondeadas tanto por fuera como por el interior. Esa curva interna hace que se deslicen mejor y molesten menos, siendo perfectas si no estáis acostumbrados a llevar anillos.
Podéis ver ejemplos de todos estos perfiles y comparar sus precios directamente en nuestra sección de alianzas de boda.
3. Estilos, Acabados y Diamantes
Una vez elegido el metal y la forma, el toque final lo da el acabado. Es lo que define la personalidad de la joya y puede transformar completamente un anillo sencillo.
Tradicionalmente, el acabado pulido (brillo) ha sido el estándar, actuando como un espejo. Sin embargo, los acabados mate o satinados están ganando terreno por su sobriedad y toque moderno. También existen texturas más atrevidas, como el efecto hielo, que disimulan genial los arañazos del uso diario.
¿Con o sin piedras preciosas?
Incorporar gemas añade luz y exclusividad. No tiene por qué ser ostentoso; desde un pequeño brillante discreto hasta una media alianza, las piedras cambian el look del anillo. Es una opción maravillosa, especialmente para ella. Echad un vistazo a nuestras alianzas con diamantes para inspiraros.

4. Factores clave para no equivocarse al elegir
Para terminar, hay tres detalles técnicos que a menudo se pasan por alto y marcan la diferencia en el día a día.
Primero, el ancho de la alianza. No es lo mismo 2mm que 5mm. Tened en cuenta el tamaño de vuestra mano: en dedos largos y finos, una alianza muy ancha puede resultar incómoda, mientras que en manos grandes una fina puede «perderse».
Segundo, la combinación con el anillo de pedida. Si se van a llevar juntos, deben «llevarse bien». No es obligatorio que sean del mismo color, pero sí recomendable que tengan la misma dureza para que no se rayen entre sí. Podéis comprobar si vuestro modelo encaja visitando nuestra colección de anillos de compromiso.
Y por último, la talla correcta. Los dedos cambian de volumen con el calor y el frío. Medid vuestro dedo en diferentes momentos del día; la alianza debe entrar suave pero salir con una ligera resistencia para no perderla.





